Enzo Accardi, nacido el 27 de Noviembre de 1954 en Butera en la provincia de Caltanissetta, pasa su
juventud en Sicilia.
A pesar de sus esfuerzos, no es capaz de indicar un momento específico en el cual
comenzó a pintar. Para él, es una actividad que ha hecho siempre, y por lo mismo con 14-15 años ya había
participado en una serie de exposiciones personales.
Su primer contacto con el mundo del arte lo ha
tenido con su profesor de educación artística en el bachillerato. Aprende del profesor Ballarà lla pasión
por la pintura, al igual que otras técnicas.
A la edad de 18 años se mudó a Florencia y se sumerge en el renacimiento. Para él fue una alegría enorme
conocer los autores de aquella revolución cultural, al igual que fue grande la alegría de descubrir otro
periodo cultural revolucionario para él: el impresionismo, con el cual se quedó influenciado.
No se soltó nunca de los colores del sur, y hasta el día de hoy pasa su vida entre Sicilia y la Toscana.
En los años 80 en Florencia, a través de la Galería “Il Cenacolo el Galleria 14”, participa en varias
exhibiciones colectivas en ciudades como Viareggio, París y Amsterdam.
En los años 90 tiene varias exhibiciones personales en Catania, Palermo, Taormina Siracusa y Milazzo.
Se dedica a la pintura al óleo al igual que varias técnicas gráficas, como la aquarela, el pastel, etc, con las
que igualmente es capaz de expresarse en un nivel notable.
La expresión artística de Enzo Accardi pone ante los ojos del espectador las dinámicas sociales y
culturales que intervienen en la realidad viva y concreta de todos los días, las cuales muestran escenarios
y horizontes más o menos complejos y problemáticos que generan preguntas acerca de la vida con sus
diferentes formas y fases, y cuanto puede ser vergonzosa la vida a veces, se encuentra en una parte en la
cual los contornos resultan netos y suficientemente perceptibles. Es cierto que en el arte importa la
técnica, la forma, el cromatismo, la belleza, que constituyen lo específico del artista.
El plan metafórico y la estructura ideológica que constituyen las rejillas a través las cuales el artista lee el
mundo, presentan una visión de la realidad, que así como se presenta y aparece ante nuestros ojos, resulta
deformada y a veces privada de sentido. La respuesta es toda su producción artística, la cual lo testimonia
a las contradicciones inherentes en la micro e macro historia. Allí se puede leer en la luz de un mundo en
decadencia, que presenta seños de energía vital, como los desnudos, pero al igual a través de la tipología
antropológica deforme, desfigurada, pesada y agotada, no se sabe el tiempo o la sociedad en la cual viven.
Su pintura se distingue por el vigor del dibujo y la particular resa plástica, sostenida con un cromatismo
intenso, rico de sugestiones provenientes de su tierra. Sus imágenes están inmersas en una visión filtrada
de la memoria, impregnada de una esencia lírica que da un respiro de luz, un aliento de vida.
Sus obras forman parte de colecciones privadas en Italia y en el este (Europa, China, Japón, Estados
Unidos.)